Trílicos explora el infinito interior con “Todos los laberintos tienen salida”

La agrupación mendocina se pega un lavado de cara con el lanzamiento de su tercer disco, Todos los laberintos tienen salida, un espacio de experimentación sonora y conceptual


“Trílicos cambia de piel”, anuncian en su presentación. De lo que fueron sus dos primeros álbumes, Trílicos (2016) y Momento Satori (2018), no queda nada. El trio oriundo del Cuyo se desviste y encara desde cero un nuevo proyecto que suena experimental por donde se lo mire. Todos los laberintos tienen salida es su tercer grupo de estudio y se propone como una zona liberada a distintos géneros y experiencias variopintas.

Foto: Maxi Srur

Quizás la cuarentena y el encierro prolongado propició este cambio tan rotundo. A lo largo del disco se siente la presencia de una inquietud esquiza, una necesidad de mantenerse en movimiento y no parar; no hay espacio para el acostumbramiento. Ya desde la apertura con “[Start]”, presentado durante su presentación en el ciclo Indie Club Verano, dan indicios de lo que será el resto de la experiencia. Fundamentalistas de lo inesperado, lo ecléctico y lo experimental, hay una suerte de collage entre distintos géneros, sonidos y estados de ánimo.

Foto: Maxi Srur

Buscar a dónde escapar

Todos los laberintos tienen salida es un título bastante sugestivo tanto por el contenido del disco como por el contexto en el que fue lanzado. Esperanzador por un lado, críptico por otro, se anima a sugerir una profundidad insospechada. Del pop a lo techno y lo bailable, expuesto en tracks como “Festival” o “Acelerar pt.1”, hay un viaje en picada hasta lo más hondo de los Trílicos en “[Start]” o “Escondite”.

Trazando la figura de un caracol, la trayectoria que dibuja Todos los laberintos tienen salida lleva inevitablemente, y a pesar de la vueltas, hacia el fondo de uno mismo. La actitud innovadora que atraviesa el disco transversalmente es una excusa para indagar en lo profundo de sí sin restricciones y poder encontrar la salida a los laberintos interiores.

Foto: Maxi Srur

Es grato ver un esfuerzo por renovarse y encontrar otros cauces por los que expresarse. En este sentido, Trílicos gesta una experiencia que, potencialmente, se repite dentro de uno hasta el infinito luego de ser escuchada. Todos los laberintos tienen salida, sí, pero el recorrido hasta encontrarla puede ser infinito y el viaje es todo lo que importa.


Podés escuchar Todos los laberintos tienen salida y más de Trílicos a continuación o en Spotify.

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