
Elena presenta “Nuevos años locos”, un debut solista atravesado por la sensibilidad y la incertidumbre generacional
Elena inaugura una nueva etapa artística con un disco íntimo, urgente y profundamente humano.
Elena Radiciotti presenta Nuevos alocos, su primer álbum solista, una obra que funciona tanto como afirmación artística como declaración emocional. A lo largo de nueve canciones, la integrante de Isla Mujeres y pieza fundamental de Fonso y Las Paritarias transforma miedos, incertidumbres y vulnerabilidades en un repertorio donde la canción aparece como refugio y forma de resistencia.
El disco toma a los “locos años 20” como un espejo contemporáneo: una época marcada por la inestabilidad, los cambios y la sensación constante de pérdida de certezas. Desde ese lugar, Elena construye canciones que hablan tanto de una chica de pueblo que decidió apostar por la música como de una generación atravesada por el desarraigo y la necesidad de reinventarse.
Escrito en un período breve e intenso, y grabado a lo largo de un año en distintos estudios de La Plata, Nuevos Años Locos marca el inicio de una nueva madurez artística para Radiciotti. De bajista tímida pasó a convertirse en una compositora multiinstrumentista con una voz propia, capaz de escribir “desde la carne y para la carne”, como una forma de traducir experiencias íntimas en algo colectivo.
Musicalmente, el álbum combina sensibilidad cotidiana, estribillos directos y una mirada generacional profundamente honesta, sosteniendo siempre el foco en la emoción y en el poder de la canción como espacio de encuentro. El resultado es un trabajo que oscila entre la nostalgia, la fragilidad y la esperanza, sin perder nunca cercanía.
Criada entre bailes de pueblo y rodeada de música popular —desde clásicos tropicales hasta canciones de Nino Bravo, Leo Dan o José Luis Perales—, Elena incorpora toda esa memoria afectiva en una propuesta que dialoga con el nuevo rock argentino pero también con una tradición melódica más amplia y emocional.
Con Nuevos Años Locos, Elena Radiciotti no solo inaugura su camino solista: también reafirma una identidad artística que encuentra en la vulnerabilidad una fuerza propia y en la canción una manera de habitar el presente.
