
Lisa Scha presentó “Colapso” en Maquinal
La artista llevó el universo de su último disco al vivo con una propuesta performática, visual y conceptual, donde cada detalle de la puesta en escena expandió la identidad de Colapso.
Con una puesta en escena futurista, Lisa Scha dio inicio a la presentación de Colapso escondida entre sus tres coristas, construyendo desde el primer minuto una imagen tan intrigante como magnética. De a poco, las luces, los sintetizadores y la puesta visual fueron creando esa atmósfera electro-pop intensa que atraviesa todo el álbum, hasta desembocar en “Colapso”, el single homónimo que abrió oficialmente el show y marcó el comienzo de un recorrido por el universo de su último trabajo de estudio.
La propuesta visual encontró en Lisa a su principal protagonista. Con un vestido plateado y el pelo larguísimo con rulos sueltos, la artista sostuvo el clima del espectáculo desde el baile contemporáneo y la performance. Entre movimientos robóticos y caminatas decididas, por momentos parecía desfilar sobre una pasarela en medio de un club tecno oscuro. El repertorio avanzó con canciones como “Antichrista”, “Flashback”, “Crecer”, “Ojos de Jaula”, “Demonio”, “Arisca”, “Hipersensibilidad” y el celebrado “Tu novia tu enemiga”.

El punto más sensible de la noche llegó con “Chica”. En formato acústico junto a Santi Toranzo, guitarrista y productor del disco, Lisa dejó al descubierto una faceta más íntima y vulnerable, transformando la canción en uno de los momentos más conmovedores de la presentación. La puesta también acompañó ese cambio de clima: una estructura cuadrada montada especialmente para el segmento sirvió como escenario para una interpretación despojada y cercana.
La propia artista define a “Chica” como el corazón de Colapso, la pieza que mejor resume su forma de entender el amor, los vínculos y a sí misma. La canción funciona como una conversación interna atravesada por la autocrítica, la nostalgia y la dificultad de abandonar aquello que hace daño. Versos como “Tengo el manual para destruirme” o “Qué chica testaruda, qué odiosa puedo ser”, revelan una honestidad emocional que atraviesa gran parte del álbum.

Tras esa pausa introspectiva, la noche continuó con “Desigual”, una balada de tecno oscuro sostenida por capas de sintetizadores y coros envolventes que profundizaron el clima melancólico del concierto. Lejos de quedarse en el dolor, la canción encuentra en el verso “Qué bueno que me fui” una forma de resignificar la pérdida desde la distancia y convertir la despedida en una posibilidad de crecimiento.
Entre el desahogo, la tensión y la búsqueda de reconstrucción, la artista continuó desarrollando la narrativa emocional que atraviesa todo el disco, manteniendo al público completamente inmerso en la historia que proponía el espectáculo. Hacia el tramo final, la intensidad emocional se sostuvo con “Mi deseo” e “Ilapso”, dos canciones que encontraron una respuesta inmediata del público, con la sala acompañando a Lisa coreando al unísono: “Chica, tené cuidado, por favor, Lisa, tené cuidado, por favor”, transformando una frase íntima en un abrazo colectivo y dejando en evidencia el vínculo construido entre la cantante y quienes siguen de cerca su obra.
Como broche de oro, Lisa invitó a Juana Rozas para interpretar “Omnisciente”, en uno de los cruces más celebrados de la noche. Además, repasó otros de sus hits como “Cómpreme”, “Femenino masculino” y “Derroche”.

La presentación de Colapso fue la materialización en vivo de un universo artístico propio. Entre luces, sintetizadores, coreografías y emociones expuestas sin filtros, Lisa Scha confirmó que el escenario es el lugar donde su obra alcanza su máxima potencia. Ambicioso, emotivo y visualmente impactante, el show en Maquinal dejó en claro que Colapso no es solamente un disco: es una experiencia que encuentra en el vivo su forma más poderosa.
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