Marilina Bertoldi C Art Media

Marilina Bertoldi entregó un show avasallante en el C Art Media

Luego de su destacada participación en los Premios Gardel 2026, que consagró su último álbum Para quién trabajas vol. I como mejor Álbum Artista de Rock, Marilina Bertoldi volvió a los escenarios para entregar una noche de  emociones, rebeldía y explosión.


La espera de algunos recitales, quizás semanas o meses desde su anuncio en redes hasta la posterior compra de la entrada, se justifica siempre al primer segundo en el que el show comienza. En ese instante, el público conecta y se entrega, o no conecta con esa primera impresión y con aquello que rápidamente puede percibir desde abajo del escenario. Para el espectáculo que daría inicio a las 21:10 en el barrio de Chacarita, y que tendría al complejo C Art Media totalmente agotado, difícilmente el resultado podría haber sido otro que el primero. Al instante en que Marilina Bertoldi se impuso sobre el escenario, no hubo manera de desviar la mirada ni la atención, la curiosidad y la admiración sobre quien, sin duda, es la principal referente actual del rock alternativo en el país.

Sin preguntar, sin anunciar, sin vacilar, la explosividad inicial del show conto con una seguidilla intensa de canciones que incluyó “No quieren más mi rocanrol”, “Para quién trabajas”, “Autoestima”, “Me vuelvo cada día más loca”, “Es poderoso” y “La cena”. Quien suspiraba o se distraía abajo del escenario quedaba inmediatamente fuera de lugar por una razón sencilla: no era la noche adecuada para quedarse quieto, y no entregarse a la performance y el desenfreno que transmitía la protagonista.

Marilina Bertoldi C Art Media
Fotos: Dolores Laboureau

Un momento de mayor calma, para “bajar las revoluciones” en palabras de la protagonista, sucedió con las versiones de “Amuleto”, “Remis”, “Rastro” y la emotiva “Enterrarte”, entre otras. Ese segmento especial del show, que hizo del contraste de luces candentes y sombras, un elemento central para el juego evocativo, fue un reflejo del erotismo, la intimidad, la introspección y el crecimiento personal que muchas canciones de Marilina han expresado de una manera tan particular; especialmente en un álbum como Sexo con Modelos. Sin embargo, el show rápidamente debió avanzar de la sección “amorosa y sensible”  hacia otro momento que sería de pura potencia y desenfreno. Para eso, su versión retro de “Amores como el nuestro” fue estelar.

Si desde el escenario el histrionismo de Marilina comandaba a un público que incrementaba su locura en cada canción, lo que sucedió con la versión de “El gordo” y “Quieren rock”, una sorpresa que ya había mostrada en la noche de los Gardel, merece una mención aparte. Una catarsis colectiva que combinó furia, liberalización, agitación y derivó, inevitablemente, en una explosión de Rock and Roll. Toda esa intensidad, esa explosión ilimitada de baile rollinga y pogo, en tan solo cinco minutos. La excitación abajo del escenario era imposible de disimular.

Marilina Bertoldi C Art Media
Fotos: Dolores Laboureau

Hasta ese momento, había dos aspectos del show que eran insoslayables y correspondía destacar separadamente. El primero, relacionado a la perfomance que la artista ha incorporado recientemente sobre el escenario. Sus pelucas rojas  incendiarias y platinadas; su estilismo teatral; sus maquillajes intensos y una estética que mezcla rock y provocación han hecho de cada aparición (y esa noche no fue una excepción) una experiencia distinta. La segunda, relacionada con los integrantes de su banda. Al tratarse de una formación reducida de cuatro personas (batería, guitarra principal, guitarra de acompañamiento y bajo/teclado), el esfuerzo por mantener la potencia, la conexión y el groove que Marilina construyó en el desarrolló de su sonido sugiere horas, muchas horas, de meticuloso ensayo. Mientras el show continuaba, ambos aspectos merecían un reconocimiento.

Finalmente, con un repertorio que se extendió hasta las treinta y seis canciones, el show se orientaba hacia su último segmento con un repaso de las canciones que marcaron una etapa de su sonido como “O no”, “Racat”, “Fumar de día”, “La casa de A”, “Sexo con modelos” Y “Mdma” entre otras, para concluir su gran noche con “Monstruos”, una referencia al misterioso final de su último álbum. Así, entre ovaciones y gritos eufóricos, Marilina y su banda cerraban su primera noche en el C Art Media.

Marilina Bertoldi C Art Media
Fotos: Dolores Laboureau

Hay muchos artistas que han propuesto convocar desde un discurso y la construcción de una identidad, pero francamente son pocos y pocas las que han sostenido esa búsqueda con una evolución musical tan singular como lo hizo Marilina Bertoldi y, a su vez, hayan tenido la capacidad de defenderlo arriba del escenario con tanta adhesión y talento. Toda su rebeldía, su amor, su búsqueda está en sus canciones. Desde su aparición en 2014, su tremendo álbum Prender un fuego hasta su consagración actual, Marilina le ha dado mucho a la escena de rock alternativo local. Ese aporte, que algunos identificarán con la oportunidad de representar una voz, una comunidad y una causa, nunca estuvo disociado de una búsqueda sonora que disco tras disco logró superarse.  Eso no es habitual para artistas con más de diez o quince años de trayectoria. Por esa razón, y porque su actualidad es una de excelencia artística que se confirma en cada una de sus noches, Marilina Bertoldi en indiscutiblemente la jefa de la escena.

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