
“El camino contrario”: renace una leyenda (under) del rock argentino en el BAFICI 2026
El documental musical reconstruye la enigmática historia de Hernán Darwin Reyna y su banda post-punk El Corte. Sus directores, Daniel Flores y Martín Wain, revelan una visión tan rigurosa como emocional del lado oculto/de culto del rock nacional de los 80s.
Oculto. Sutil. Revelado para quien lo quiera encontrar. Siempre por “el camino contrario”. Hernán Darwin Reyna lo hizo otra vez, como en el comienzo, y en el final de su vida y trayectoria como leyenda del rock.
La voz cantante y espíritu de la banda de post punk de culto de los años 80s, El Corte, está de regreso, al frente del lineup de películas musicales del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI).
El documental El camino contrario visibiliza una historia casi velada del rock argentino. Y lo que se ve es hermoso y radiante, uno de los atributos que más se repiten sobre Hernán Darwin Reyna en los testimonios del documental dirigido por Daniel Flores y Martín Wain.
El comienzo y el final de una historia inconclusa
“Comenzamos con la idea hace unos siete años, pero la gran duda era si contaríamos con buen material de archivo”, cuenta Daniel Flores, periodista y músico que en 2009 había dedicado a Hernán Reyna y El Corte un capítulo de su libro “Gente que no”, una antología del under porteño. “Apenas lo leí, le propuse hacer un documental –recuerda Martín Wain, periodista, realizador y docente- Me parecía necesario llevar aún más lejos su historia, casi desconocida”.
En los 80, una banda que sólo tocaba “en lugares artísticos” -teatros y centros culturales; no bares ni discotecas- que cantaba de espaldas al público y pedía que no los aplaudieran… “Nos saboteábamos”, resume Leonardo Ramella, batería y teclados de la banda de Hernán Darwin Reyna (guitarra y voz), de la banda de Javier Calamaro (guitarra, teclados, batería y voz), de Pablo Martin (bajo) y de Federico Oldenburg (teclados). El Corte fue un grupo de individuos que “transaron para ser una banda” creadora de algo grande que quedó inconcluso. Hasta ahora.

Querida presencia… Hernán Darwin Reyna
Producida por María Emilia (Mili) Abate Cano, El camino contrario / La historia de Hernán Darwin Reyna y El Corte empieza como un tradicional relato sobre un artista maldito, pero en su transcurso el documental va adquiriendo una tonalidad existencial, enigmática, poética, encantadora y vital, como si el espíritu de su protagonista se apoderara de la película.
Mientras que sus compañeros de la experiencia musical “fuera de la escena” durante la primavera del rock nacional llevan adelante una gran parte de la historia de Hernán Darwin Reyna –El Corte y el quiebre- con videos caseros y anécdotas memoriosas, otra voces –en particular la de su hermana Mariela Reyna, y la de sus ex, Nushi Muntaabski, Giselle Hlousek y Sol Giner– narran su rincón más silencioso, sin medidas ni registros y más difícil de sujetar.
“Hernán era presencia y presente”, dice una de ellas, no importa quién, “sin pasado, sin futuro: puro instante”. “Me gustaría que el documental revele sobre todo su música, y su historia, tan particular, para que esa música tenga un contexto”, afirma Daniel. Y Martín completa la misión (cumplida): “Nos interesó también contar la huella que dejó en un puñado de personas. Nosotros lo conocimos a través del recuerdo muy nítido que tienen todos, de un músico al que no le interesaba tocar para la gente ni ser famoso. Un flaco con un magnetismo único, tímido y con mucho sentido del humor”.

En la letra chica y en El Corte
El camino contrario se estrenará en el BAFICI, en su 27ª edición en la que también se presentarán El infierno está encantador / Gulp. 1985 de Lisandro Carcavallo y Fuck You! El último show de José Luis García, sobre la noche en la que Sumo conquistó el Estadio Obras, el Templo del rock de la época en donde El Corte también brilló, pero en la oscuridad.
“Yo no creo que hayan quedado exactamente afuera de la historia oficial del rock argentino. Solo que quedó en la letra chica”, advierte Daniel Flores. El Corte está en los archivos de las revistas de rock, como Pelo y Canta Rock, en el Sí de Clarín y en algunos libros; Hernán aparece en un disco de (Andrés) Calamaro y en una dedicatoria de un disco de Los Rodríguez. Sus dos LPs se reeditaron, y está este documental, que ya es más de lo que se puede decir de muchas bandas de su tiempo”.

ENCORE: El Ansia de Vivir
“El duelo que nunca hicimos”, definen, casi en el epílogo del gran final (sin revelar y spoilear), Pablo Martín y Javier Calamaro el proceso de recordar y volver a compartir juntos, casi cuarenta años después de la formación de su banda. “Y lo que nos perdimos todos en relación a su música”, reflexiona Martín Wain, “El BAFICI es una gran ventana para las películas de música, y lo importante es que se sigan haciendo este tipo de películas porque son historias que enriquecen el acervo cultural de la ciudad y del país”.
¿Es posible imaginar a Hernán Reyna y El Corte en el contexto del under e industria actual? “Esa fantasía podría tener distintas formas”, responde Daniel Flores al juego de suposiciones, “No lo sé… Pero diría que podría ser un músico de culto, muy poco subido a su propia leyenda, porque entiendo que era reticente a eso, al protagonismo y a la figuración. Otra fantasía pasa por cómo operaría una banda como El Corte hoy. Y la verdad es que creo que muy bien, porque curiosamente la música que ellos hicieron 40 años atrás hoy parece ser la última o anteúltima moda”.
