Marina Fages atalaya avalancha

“Atalaya avalancha”: El apocalipsis emocional de Marina Fages

Guitarras filosas, ternura y paisajes en ruinas dan vida a un disco donde el amor, la bronca y la intensidad conviven al borde del derrumbe.


Marina Fages lanzó Atalaya avalancha,  un disco que desde el título y la tapa deja ver que en su universo está atravesado por la intensidad, la naturaleza desbordada y las emociones llevadas al límite. Explosivo como un volcán y potente en las guitarras. Un mundo donde el apocalipsis está acaparando todo, pero donde lo más importante a resaltar son las emociones

Su anterior disco, El mundo pequeño, fue más textural y chico. Este va por todo desde la primera canción. Desde hace un tiempo, todo lo que pasa a través de la música de Marina Fages se maximiza y busca nuevos horizontes. Desde su primer disco hasta hoy su propuesta siempre fue a más. Más hardcore, más experimentación, más vocales, más sentimientos.

El disco comienza con “Gracias a vos”, desbordado gracias a la melodía de las guitarras filosas y sus arreglos math que empujan cada segundo. La importancia reside en estar acompañado, un lugar que se va a tocar mucho en el disco: “Voy a transformar mi energía / que mañana será un nuevo día / cuesta sostener todo sola / pero con tu compañía / sé que lo voy a lograr “.

Atalaya avalancha sigue con los sentimientos a flor de piel. “Tan adorable” se desliga de este slogan y se lo escucha destructivo entre voces y guitarras poderosas. Pero dentro de esa postura no tan adorable y más combativa se encuentra la respuesta en la ternura entre gritos: “Y ahora tengo que bancarme que voten mierda”.

Estos dos temas fueron muy rápidos y guitarreros. Pasando un poco de la experimentación y haciendo cosas más potentes y un poco, con rabia. Acá aparece un cambio de riff muy interesante que saltaba de lo cálido a lo voraz en un toque y ritmos de baterías más para el baile que para el pogo. La siguiente hace eco de estos sentimientos: en “Mi cancion de Amor” estos rebalsan por los poros. Las canciones de Marina están llenas de estos momentos intensos que combinan con esa distorsión chocante.

“Avalancha” choca con esto de frente. Desde un comienzo la intensidad del riff, la rapidez del ritmo de la batería, las voces guturales y la epicidad que da la flauta dulce. Nos marcan la pauta de esta historia fantástica entre fines del mundo, gigantes y avalanchas que se va comenzar a desarrollar. Donde la realidad puede superar o equiparar a la ficción: “Esta es una ciudad violenta / mi refugio es con vos acá / En nuestro propio fin del mundo / lento y fuerte todo vamos a acabar”.

Ese toque fantástico y la temática de la compañía se establecen en “Camino a la Luna”, donde un viaje por la ruta puede cambiar. Un tema bastante guitarrero y cancionero a la vez. Toma todo su color y brillo cuando entra en el estribillo: “Viene con todo es un huracán! / Campo argentino, ruta, vos y yo / te imaginé a mi lado, todo tan encajado / pero ahí ya viene, ¡es un huracán!”. Una canción que va directo al cariño y la comodidad del otro. Aunque un huracán este y tengamos problemas, nos encontramos en el otro.

En “Élfica y conurbana” y “San Telmo” se hacen eco de los paisajes del día a día y de lo colectivo. En la primera, el viaje cotidiano en tren se vuelve relato fantástico. Esa intensidad la da el charango que parece música celta y lo directo que va la  banda para este punto. Dentro de estos desastres y lo fantástico quedan las historias reales. La de los amores, el odio los amigos, la de los problemas de la vida. “San Telmo” va más al dia a dia en ese barrio, un relato adorable sobre el amor y la compañía a esas personas y lugares que la acompañan.

Toda esa postura de anteriores temas llega a este clímax hasta debilitador en “Soy una llorona”. Un tema sentido donde se aceptan esos sentimientos. También es el punto de inflexión del disco, donde se toma el tiempo y baja un cambio el ritmo para volver en el siguiente tema. “Equipo putas” te hace ver que Marina Fages es un proyecto que va más allá, pasa a ser un grupo de amigas que giran y tocan. Funciona como una celebración de la amistad y la compañía en los momentos de confusión y asfixia: “Que lindo ir de gira con mis amigas, / las pibas”.

“Tregua” cierra el disco de una manera dulcemente amarga. El amor no prospera, pero siempre va a estar ahí, acompañando. Una balada que te da a sentir como esto acaba: “En el cielo las estrellas / están muertas, lo sabemos / pero esto que tenemos / es tan mágico, es eterno”. En lo musical sigue avanzando con un estilo muy formado ya. No es tan experimental, pero está muy bien en lo que hace. Marina hizo muchos géneros durante muchos años y hoy nos da esta versión más aguerrida en todos los frentes. Fue llevar el vivo de sus anteriores discos al punto justo en esta ocasión.

Marina Fages entrega un disco frontal, intenso, combativo pero que permite ser sensible. Atalaya avalancha siempre piensa en los sentimientos y como ellos explotan en las canciones. Son un aspecto central para todo. canciones donde hay montañas, paisajes, gigantes, fenómenos climáticos, pero sobresalen los problemas de adentro nuestro.


Escuchá Atalaya avalancha de Marina Fages y más lanzamientos del 2026 en nuestra playlist de Spotify.

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