squenun el espíritu frenético de la noche

El Espíritu Frenético de la Noche estrena “Squenun”, su EP debut

Tras su meteórica formación a fines de 2024 y espaciadas presentaciones, el dúo rosarino hace su debut en las plataformas con un EP.


El Espíritu Frenético de la Noche es una banda originaria de la ciudad de Rosario, compuesta por Facundo del Castillo (guitarra y voz) y Serafín Re (batería, voz). Su génesis no sigue el recorrido tradicional de otros proyectos musicales: ese intercambio lento y prolongado hasta consolidar una formación; aquel esfuerzo propio de la incipiencia y lo no-nato para romper el cascarón y afirmarse de una vez en el escenario con un sonido propio. Por el contrario, para EEFDLN todo aconteció a otra velocidad, siguiendo los designios de otra naturaleza. Casi otra biología.

Previo a su aparición ambos integrantes ya formaban parte de otros proyectos en plena actividad, pero en cuestión de unos pocos meses armaron la propuesta. Espontánea e inusitada, encararon una breve disgresión piloto de sus proyectos habituales y para finales de 2024 el espíritu ya se estaba manifestando por primera vez en vivo. El Espíritu no es dócil ni obediente, sino que posee la voluntad de un relámpago, al moverse como un estruendo arbitrario imposible de comandar o conducir. Es por eso que no sería hasta noviembre de 2025 que volveríamos a verlo, y recién en 2026 ingresaría en actividad plena.

En apenas ocho shows desarrollaron un sonido pleno y complejo, cuya rapacidad hace honor a su nombre. Su química en vivo es total, casi psíquica, lo cual se constata al verlos comunicarse con poco más que miradas y las contorsiones de sus cuerpos, los cuales parecen actuar como vaso conductor de una voluntad torrentosa que se expresa desde el ruido. Tanto Facundo como Serafín dicen encontrar en EEFDLN un contenedor donde volcar todo lo que no llegó al final cut de sus demás proyectos. De aquellos remanentes ácidos y explosivos nace esta obra de sonido volátil y dinámico.

Impredecible y definitivo, El Espíritu Frenético de la Noche no necesitó preámbulo alguno para declararse y el 22 de junio salió a la luz Squenun como su material debut, sin demos ni singles que lo precedan. Con seis canciones y casi 20 minutos de duración, este EP funciona como declaración de estilo y de filosofía.

El primer track se llama “No vas a dormir” y da el primer paso en el continuum temático de la obra. La canción empieza con tres solitarias notas acompañando a Facundo mientras enuncia con suavidad lo que podría ser el motus mismo del espíritu y su frenesí. “Lo que hagas / Me da igual  / A mí / Pero en paz / No serás / Feliz”. Los primeros versos nos invitan a romper el reposo y adoptar el movimiento y la entropía como principios de vida. La intensidad se dispara con una guitarra que alterna entre el sonido slacker subido de ritmo y una distorsión interlúdica que reinicia la melodía. Más de su canon se reluce mientras canta  “Para ver / Hay que descubrir / Seguí / Seguí ….. Salí / De ahí / Viví”

Le sigue “Alacrán”, canción bien entrada en ritmo desde el primer segundo. Manteniendo la misma textura de sonidos, describe una sensación de sopor y aturdimiento “Sabemos que saber no significa nada … Es horrible ver el sol, es desagradable / La situación”. Puede ser un estado disociativo o no mucho más que la resaca, pero de seguro el narrador ya no está seguro de nada. “Y si es mágico no es real / Que me pique el alacrán”. La picadura de alacrán será el pellizcón que confirmará si estamos dormidos o no. Un instrumental desenfrenado progresa sin techo aparente, hasta cortar cuerda o que vuele el primer palillo.

Ya cerca del final, la quinta canción es “Squenun”. Empieza con una guitarra punzante, de sonido siniestro y machaquero. Voces dispersas e inquietantes recitan en unísono espectral “Mi living es humo desconocido / el néctar de vida se añeja en el vaso / Despierto / dormitando en el aburrimiento / Son tantas las aves que vienen a beber / del charco / que cae de mi boca”. El uso de perífrasis y metáforas que en principio embellecen la expresión no parecen tanto evadir la decadencia retratada en la escena, sino que revelan un estado de conciencia alterado, coherente con un narrador obnubilado e incierto de aquello que lo rodea. Luego de la segunda estrofa, la canción quiebra al grito de “¡No! / ¡Soy un squenun!” acompañada por un instrumental pesado y macabrón que cierra la canción. La figura del squenun (del italiano squena dritta o “espalda recta”) fue tomada de los escritos de Roberto Arlt, donde en el contexto del lunfardo porteño se utilizaba para describir a los holgazanes y bohemios que evitaban el trabajo duro y dedicaban su tiempo a la filosofía y la alta cultura y sobreviviendo gracias al esfuerzo de sus familias.

El Espíritu Frenético de la Noche se suma a las filas de proyectos musicales rosarinos con una obra de alta carga conceptual y estilo propio. La trayectoria conjunta de sus integrantes lo garantiza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deslizar arriba

Hola! Si querés utilizar esta imagen, escribinos!