
Cundo salió con “La rumia ayer” y suena a una montaña rusa sin escalas
En una ciudad llena de música, “La rumia ayer” es un disco que propone soliloquios para identificarnos; un viaje introspectivo y epocal.
La ciudad de Rosario siempre está despierta. Crea, destruye, modifica y transforma, todo al mismo tiempo. Y la escena musical no para. Esta vez, se materializa La rumia ayer, el disco por Facundo del Castillo alias Cundo donde nos regala 10 canciones sensibles, vulnerables y súper tiernas que suenan como el recorrido de una montaña rusa de emociones: te lleva en caída o en subida sin escalas. Fue producido por Sello Errante, una ¿productora? ¿editorial? con publicaciones como Fatal (2025), un EP de 5 covers tangueros por Cundo, Squenun (2026) de El espíritu frenético de la noche, Archivo Híbrido de Uma Jalil y un fanzine de poemas con un título poderoso: Noir Criollo, de Manuel Garcia Di Rado.
La rumia ayer se presenta como un viaje introspectivo; y yo agregaría epocal. La insistencia del pensamiento, ese rumiar pendular, se traducen en soliloquios. El Cundo que escribe las canciones canta en voz alta sus reflexiones. Ese entramado de sentidos se hace canción para volverse colectivo. El primer tema se llama “Abstracta concentración”, y repite: “un espacio conflictivo / sobrevoló conmigo / otra vez / quiero verme / otra vez / quiero verme“. Insistir en la propia imagen es uno de los conceptos que conflictúa Facundo. En todo el disco aparece esta contradicción del afuera y el adentro: “Esta no es mi cama / esta no es mi almohada / qué tan alterado estás / qué estás pensando / ¿es tan importante? Nos solemos hacer las mismas preguntas. Tiempos etéreos / Y el instante pasa”.
“¿No ves que el reflejo ya no volverá? / Por más que te escondas, te vas a encontrar / dentro”, así empieza el segundo track y sirve de ejemplo para el párrafo de arriba. Volvemos a lo mismo: la disociación adentro/afuera que plantea el músico. Bajo la alfombra puede haber más. Ojo, no me quiero volver detallista ni sobreanalizar las letras, pero todo lo que escucho se relaciona con todo. El rumiar… esa cosa.
La montaña rusa sube cuando llega “Estábamos viajando en paralelo”, un track con una melodía más alegre. El hit. Esta hermosa canción allana el camino para “Futuro pasado”. El conflicto interno permanece: “Me caí otra vez / mostrarme el chip / no sé quién soy / nunca me vi”. Mientras, al son del cántico popular “qué llueva, qué llueva” entona: “qué somos / qué es esto / qué estamos haciendo”. Después de ese detalle, finalmente llueve.
Facundo del Castillo es parte de Las Aventuras, una banda pandémica que juega con sintes y guitarras. Facundo está en voz y guitarra, Julián Bianciotti en batería, Marco Tenaglia en guitarras y teclados, Juan Aguilar en bajo y Juan Ignacio Miles en visuales. El cantante también es parte de Super+ (con el poeta mencionado al principio), Normal y El Espíritu Frenético de la Noche, un nuevo formato con él en guitarra y voz y Serafín Re en batería.
Sobre La rumia ayer acompañaron en producción Lucio Gagliardo e Imanol Álvarez, baterías grabadas en Decibelio Records por Agustín Borsini, mezclado y masterizado por Fermín Sagarduy y la letra, música y arte de tapa por Facundo del Castillo.
Indie Club conversó con Cundo y agregó detalles de La rumia ayer:
– ¿Cuánto tiempo llevó el disco?
El disco me llevó en total 5 años. Las canciones las empecé a componer a principios de 2021 (inclusive algunas a finales del 2020). Y en un momento, cuando dije: “che, acá ya tengo más de 15 canciones que forman parte del mundo”, empecé a flashear la idea del disco y las grabé ese mismo año en casa. Grabé guitarras, teclados, voces, hice las baterías con unos samples que tenía… Después llegué a un límite; tenía todos los temas, una idea de disco, tenía un sonido, pero algo faltaba y ya no sabía cómo seguir.
En 2022, me junté con dos amigos (Lucho Gagliardo y Manuel Álvarez) y me ayudaron a seguirlo. Fuimos regrabando, emprolijando y sumando. En ese mismo año, estuve a full con Las Aventuras, haciendo el disco y metiéndole mucha energía a eso por lo cual dejé a un lado este proyecto. Ese año terminamos grabando las baterías de La rumia ayer en Decibelio Estudio, el mismo lugar donde grabamos las baterías de mi otra banda y las seguimos editando con Ima (Imanol Álvarez), otro amigo.
Retomé en 2025, grabando las voces en mi casa, así nomás, con un micrófono y cero acustización. Y por momentos, el disco parecía que no iba a salir. Yo sentía que había quedado medio viejo; lo sentía un Facu muy diferente al de hoy. Se me había hecho medio denso. Pero me puse las pilas, y hubo gente y amigos que lo escucharon y me cebó. Lo terminé de mezclar con Fermín, y en ese proceso me fui amigando con el disco. Se terminó sintiendo bien y coherente la sensación: por más que no sea el yo de ahora, es un Facu coherente con lo que le estaba pasando.
Fue un proceso que por momentos estuve re manija, por otros cero manija. Por momentos volvía a ese estado de introspección para reconectar con el disco.
– ¿Tenés pensado algún otro lanzamiento?
Por mi cuenta siempre sigo componiendo nuevas canciones, pero no hay nada definido aún. Estamos trabajando con Las Aventuras en un segundo disco; con la banda exploro mi parte más detallista y ambiciosa.
No tengo pensado sacar mucho más. Acabo de sacar el disco de tango (Fatal) y después salió este proyecto que tenía encajonado. Entonces, la verdad es que estoy bastante satisfecho (y empachado de hacer cosas solo).
– ¿Se vienen nuevas fechas? ¿Dónde te podemos volver a ver?
Sigo tocando en formato acústico, porque por ahora no consigo pensar en una banda. Me encantaría hacerlo alguna vez porque me entusiasma poder tocar los temas como se supone que tienen que sonar, así como suena en el disco. Pero por ahora estoy más en la de tocar si me invitan, voy con la guitarra y toco.
Lo que sí puedo asegurar es que se vienen nuevas juntadas con Sello Errante.
Escuchá La rumia ayer de Cundo y más lanzamientos del 2026 en nuestra playlist de Spotify.
