
Magdalena Bay en el C Art Media: pop y costumbres argentinas
El dúo conformado por Mica Tenenbaum y Matthew Lewin se presentó por primera vez en el país y desplegó todo su mundo pop y digital. Además, rememoraron sus raíces argentinas cantando canciones de Charly García y Fito Páez.
El viernes por la noche, el C Art Media fue testigo del regreso de la hija pródiga. Chechi De Marcos fue la encargada de abrir las puertas, preparar el escenario y dejarlo listo para la primera presentación en suelo argentino de Magdalena Bay, una de las bandas internacionales más esperadas y que en 2024 pisó fuerte en la escena con su aclamado disco Imaginal Disk. Y mirá si esa pieza discográfica no habrá calado tan hondo que el dúo decidió comenzar el show tal cual arranca el álbum. Lo que parecía que iba a ser un inicio tranquilo alcanzó apenas con los primeros acordes de canciones como “Killing time” e “Image” para que el público se adentrara en un inmenso pogo pop.
Con pocos temas alcanzó para ver que Mica Tenenbaum y Matthew Lewin, junto a su banda, no venían de vacaciones. Trasladaron directamente desde Estados Unidos al barrio de Chacarita su mundo onírico y digital, mostrando una maestría única para el pop. Pero lejos de quedarse en ese género, recorrieron todos los climas posibles: desde la felicidad plena y la melancolía hasta el terror. Y por ese viaje fueron desfilando “Secrets (your fire)”, “You lose!”, “Death & romance” y uno de sus más recientes lanzamientos: “Nice day”.

Decir que fue un show de pop sería reducirlo, y la verdad es que limitaría una noche que realmente fue un regalo para la música. Porque sí, hacen pop como nadie, pero no se olvidaron de cuando arrancaron, cuando sus influencias eran Genesis y King Crimson. Y los cuatro juntos demostraron que son músicos de alto calibre, dejando pasajes de rock progresivo magistrales, momentos de baladas nostálgicas con “Wandering Eyes” e incluso un viaje electrónico en “Cry for Me”. Sacando su primer disco, hicieron un recorrido preciso sobre toda su discografía.
Párrafo aparte para la sinergia entre Mica y Matthew. A la cantante se la vio con una voz dulce, pero a la vez potente, y con un histrionismo y una teatralidad que envidiaría cualquier frontman. Mientras tanto, su coequiper fue un comodín arriba del escenario, girando constantemente entre sintetizadores, programaciones y guitarras.

Cuando el éxtasis era total, la gente todavía no sabía que faltaba una gran sorpresa. Tenenbaum, nacida en Argentina y criada en Miami, volvió como hija pródiga del país y sorprendió a todos cantando “Ojos de video tape” de Charly García y “11 y 6” de Fito Páez. Y qué irónica es la vida: unos días antes, Páez había sido abucheado en uno de sus shows y ahora, de repente, había cientos de personas coreando uno de sus grandes hits en comunión y de la mano de Magdalena Bay. Porque el argentino es así: un día somos un público indeseable y al otro somos los mejores del mundo. Somos todo lo bueno y todo lo malo al mismo tiempo.









