
Panchito Villa presenta “Amable”, un disco entre la aspereza del rock y la intimidad pop
Villa regresa a su proyecto solista con su trabajo más ambicioso hasta el momento, atravesado por la sátira, la sensibilidad y una búsqueda personal lejos de las urgencias actuales.
Después de consolidarse como guitarrista y co-compositor de Isla de Caras, y tras años de recorrido dentro de la escena porteña, Panchito Villa vuelve a su universo solista con Amable, su segundo álbum de estudio. Editado en 2026 a través de Rock City, el disco marca una nueva etapa para el músico, quien apuesta por una obra que combina rock filoso, baladas melancólicas, ironía social e intimidad emocional.
Con influencias que van desde Charly García, Fito Páez y Daniel Melero hasta artistas como Carole King, Aimee Mann o Girls, Amable evita caer en la nostalgia fácil para construir una identidad propia, contemporánea y profundamente personal. “Quería lograr un disco pop y pegadizo pero con influencias del rock nacional más bien malditas o de los márgenes”, resume Panchito sobre un proceso creativo que se extendió entre 2024 y 2026.
Lejos de la lógica acelerada del algoritmo, el artista decidió trabajar sin urgencias, priorizando canciones capaces de resistir el paso del tiempo y el ruido del presente. Así, las nueve composiciones del álbum funcionan como postales de una sensibilidad marcada por el amor, el cinismo contemporáneo y una mirada particular sobre los vínculos y el mundo actual.
Uno de los ejemplos más claros aparece en “Doble vida”, junto a Facu Iñigo de Las Espumas, donde Panchito utiliza un lenguaje atravesado por referencias económicas y financieras para hablar de relaciones afectivas, mezclando ironía y vulnerabilidad en partes iguales. Esa tensión entre lo emocional y lo satírico recorre gran parte del disco.
Producido junto a Bruno Gross, Amable fue grabado entre 2024 y 2025 en Viet Music House y contó con la participación de músicos como Nicolás De La Puente, Santiago Martínez, Manuel Schupak, Renzo Montalbano, Tatito y el propio Facu Iñigo. La mezcla y masterización quedaron en manos de Joaquín Bernabé, quien ya había trabajado con Panchito en el single “La góndola”.
Con este lanzamiento, Panchito Villa reafirma una búsqueda artística que apuesta por la canción como forma de permanencia y expresión genuina, construyendo un disco donde la aspereza y la dulzura conviven en un equilibrio tan incómodo como atractivo.
