pyramides lucille

Nostalgia pura para Pyramides y su vuelta en Lucille

En una fecha agotada y extasiada, los avellanedenses dieron cátedra del postpunk argento.


Casi cuatro años de espera para volver a ver a los Pyramides en vivo. Desde sus presentaciones con Amalgama hasta la fecha, nos habíamos quedado huérfanos pero benefactores de esa semilla del género.

Inundados por la nostalgia, tanto la banda como el público de Lucille se dejó llevar por una lista repleta de joyas. El último disco había quedado incompleto de presentar por las expectativas que se generaron. El cierre de un pendiente, los temas de nichos y el estilo entrañable de una banda que marcó un camino.

“Frágil” fue la elegida para comenzar, una de las favoritas y eje de Amalgama, se transformó en una de las más populares con la madurez del disco. Su estética de sintetizadores prominentes y una batería que entra para romper la hace ideal para el arranque. Los Pyra van jugando entre Amalgama y sus clásicos u otros no tan fijados en las listas.

pyramides lucille 2026
Foto: Emiliano Arias.

Con tanta abstinencia, temas como “Contraluz” o “Santuario” saciaron la sed del postpunk nuestro, pero sobre todo, fueron tocando las fibras sensibles. Unos de los puntos altos de la noche fue con unos de los más queribles temas, “Sol de invierno”, que se convierte en himno al escuchar los primeros acordes: “Y voy directo a él / allá en la línea del horizonte / como gotas de lluvia caen / en el fuego”, es el estribillo que en el eco nos deja absorto.

Uno de los temas que más impactan es “Atlántida”, una mezcla de rapidez y dureza que entra por la ventana. La solidez que el cuarteto posee para encarar este tema es hipnotizante: todo tiene un lugar. Fuerte y separado, golpe firmes, bajo afilado mientras que la guitarra de Facu se abre camino entre distorsiones para darle espacio a que sintetizador redondee una idea de sonidos frescos del sur de la provincia de Buenos Aires.

La noche tuvo el eje de recordar, un viaje en el tiempo a distintos puntos de la banda se posicionaron en un momento recordando los comienzos de los avellanedenses, “Hermano” fue uno de los elegidos, para representar ese primer disco tan crudo y rudimentario.

pyramides lucille 2026
Foto: Emiliano Arias.

Obviamente que lo íntimo de los hermanos Romeo se exponen, y más con estas canciones, gritos reconocibles para ellos hacen que los sensibilizan por tratarse de tantos reencuentros. Una vista general de Facu para continuar este momento de éxtasis pero íntimo y arranca “Mia”: un pogo que se expande a los laterales, Alonso acompaña el ritmo con palmas aludiendo al público que lo sigue.

Esas guitarras rápidas explotan al momento de “Caoscalma”, punto altísimo para la noche, pero también lo fue una versión simple y a corazón de un Facu en solitario de “Nada cambia”. Con una interacción peculiar y sincera, la banda se mimetiza sin complicaciones con el público que tiene todo tan latente como si no hubiese pasado un solo día.

Pyramides ha dejado una huella profunda con marcados mensajes a las generaciones posteriores. Hoy la vuelta de los Pyra genera un acto de reivindicación al género y lo vemos, nuevamente, como el horizonte a seguir. Su próxima parada será el 27 de marzo en Club V.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deslizar arriba

Hola! Si querés utilizar esta imagen, escribinos!