
Lisa María se muestra transparente en su disco homónimo
Con un sonido en el que conviven elementos de la música actual con ritmos noventosos, la cantante y DJ nos introduce a una atmósfera misteriosa y sensual que transita por varios géneros como el pop, el trip hop, y el rock.
El pasado jueves 4 de junio, Lisa María Cerati lanzó su álbum debut llamado Lisa María. Este disco cuenta con diez canciones escritas por ella misma y producidas junto a Estanislao López, también cuenta con la colaboración de Facundo Iñigo, Francisco Victoria y Vinco.
En Lisa María está presente la influencia de los 90s. A pesar de que Lisa sea fan de grandes popstars como las Spice Girl y Madonna, su música se la puede clasificar en un “pop etéreo”. En el álbum también se coquetea con el rock y el funk, creando una atmósfera groovera, nocturna, algo sensual y misteriosa. Aquí conviven Lisa DJ y Lisa compositora.
Los diez temas de este disco representan a la cantante a lo largo de sus 20 años hasta hoy, en sus 30. La primera canción del álbum es “Solo aire”, que también fue el primer adelanto del disco hace un año. En la introducción y el estribillo se escucha un arpegio muy similar al que usa su padre, Gustavo Cerati, en “Fuerza Natural”. Claramente, a lo largo de este disco vamos a percibir referencias de muchos grandes artistas; ese arpegio también lo ha usado Charly García en “Reloj de plastilina”, sin embargo su origen nace en “Here comes the sun”, de The Beatles. Desde el inicio del disco, Lisa deja en evidencia lo que absorbió del entorno musical en el que creció.
Las siguientes canciones son “Sentimental”, “A mi nube”, “Demente” y luego “Lava Flow” donde el disco se torna a una atmósfera más oscura, lenta y cinemática, adaptandose al trip hop, un género musical de downtempo popularizado por la banda Massive Attack. La lírica de la canción acompaña este instrumental siniestro: “Hay sangre en mi fe / y no pienso volver”, y un verso en inglés susurrando que no dejará ir a esa persona hasta que vea todo el “lava flow”. La canción sucesiva es “Selva”, en la que se mantiene la misma atmósfera y el estilo trip hop.
Con “Bonsai” Lisa se acerca más al ritmo que presentó al inicio del disco, abandona el downtempo, sin embargo se mantiene una melodía melancólica en su intro, para luego convertirse en una melodía sensual. La lírica trata sobre un amor al que ella lastimó y que por más que no quiera hacerlo, apagará todo lo que hay en él. Luego expresa: “No quiero ser tu cruz celta / es como un bonsai”, menciona estos dos símbolos de distintas culturas, creencias y regiones, pero que tienen en común la búsqueda de conectar lo terrenal con lo espiritual o contemplativo, es decir, unir de alguna forma dos cosas completamente distintas brindando paz y tranquilidad a quien tenga uno, pero esto no es justamente lo que sucede en esa relación.
Encaminada al final del disco, sigue “Paso lento” con el mismo estilo, ritmo y atmósfera de los primeros temas, cuenta con la participación de su hermano Benito y la letra está dedicada a su papá: “Si todo lo que sé / es por ti / Si nunca te fuiste / nunca hubo un fin”. La siguiente canción es “De perfil”, inspirada en el ídolo de Lisa; Michael Jackson, la canción más pop de todas, con una melodía alegre y bailable donde la batería es protagonista.
El cierre de Lisa María es una remezcla de “Solo Aire” realizada por el productor argentino Capri. Fusiona el sonido electrónico y de sintetizadores con una atmósfera aún más profunda, pero también relajada. Esta reversión tiene otro final, uno más oportuno para indicar el cierre de este proyecto.
Éste es un disco muy personal, carga con mucha identidad de su artista. Cuenta con guitarras parecidas a las que solía usar Gustavo, canciones inspiradas en sus artistas favoritos, tiene un estilo muy propio tanto en la música como en los videoclips, e incluso lo llamó con su nombre. Lisa María nos acerca y permite conocer mejor a Lisa Cerati.
