Dante Spinetta Teatro Ópera

Dante Spinetta consolidó su presente funk en el Teatro Ópera

Después de publicar Día 3 y cerrar su trilogía de discos funk junto a Puñal y Mesa dulce, Dante se presentó en el mítico teatro para regalar un show lleno de groove y con invitados especiales.


Los caminos de Dante Spinetta y el funk, tanto como género como camino espiritual, comenzaron durante su adolescencia, pero no fue hasta 2017, con la salida de Puñal (2017), que el artista terminó de entregarse a un estilo que no solo le queda bien, sino que domina como nadie en la Argentina. Por eso, una vez que se sumaron Mesa dulce (2022) y Día 3, el disco que cierra una trilogía plagada de groove, Spinetta decidió poner todo lo aprendido durante estos años al servicio de un show en el Teatro Ópera que se convirtió en una celebración de la carrera de un emblema de la música nacional de los últimos 35 años.

Durante la jornada desfilaron canciones nuevas como “Soldado espiritual”, “Maldito frenesí” y “La movie”, junto con éxitos que regaló Mesa Dulce, como “El lado oscuro del corazón” y “Sudaka”. Dante también rememoró su historica Niguiri Sessions, que marcaron el formato de sus shows en vivo durante estos últimos años. De esas reversiones de sus grandes clásicos sonaron “Humo digital” y “Mostro”, además de “Olvídalo”, con Dandara como invitada. Y si de reversiones se habla, convocó a varios integrantes de los Cindy Cats, que sumaron al escenario un coro de tres voces, un percusionista y un violinista para coronar el bloque con “Pensando en ella”, en un guiño a sus apariciones en los shows del grupo durante los últimos años.

Dante Spinetta Teatro Opera
Fotos: Aitor Fernandez

Pero, como en toda celebración, hubo momentos en los que el cantante y el público presente se entregaron al sentimentalismo. El primero llegó cuando Dante le cedió el escenario a su hija Vida para que tocara “Ojalá!”, un adelanto de lo que será su debut artístico. Hubo más de una lágrima cuando los Spinetta se fundieron en un abrazo y lo único que se podía sentir era el orgullo de un padre hacia su hija. El remate para terminar de quebrar al público llegó con “Soltar” y una versión de “Solos en la oscuridad”, interpretada únicamente por él y su guitarra.

Punto y aparte para la banda que se armó para el recital, que llegó a convertirse en un ensamble fijo de ocho músicos. Juntos, crearon la famosa pared de sonido, pero plagada de estilo y groove. Una vez más, quedó claro que para acompañar a un artista de la talla de Dante hay que tener algo especial. Axel Introini en teclados, Matías Méndez en bajo, Pablo González en batería y Rama Molina en guitarra fueron algunos de los partenaires destacados de la jornada.

Dante Spinetta Teatro Opera
Fotos: Aitor Fernandez

Antes de llegar al punto culminante de la noche, Dante anticipó lo que venía con una frase contundente que resume a la perfección su carrera: “Para funkear así, hay que hacerlo hace muchos años”. No pasó ni un minuto hasta que se hizo presente Emmanuel Horvilleur, hermano de la vida y de la música, y ambos revivieron por un rato a Illya Kuryaki and the Valderramas al cantar “Coolo”. El cierre se lo llevaron “Funk warrior” y “Me quedo acá”, con grandes pasajes progresivos y un final que hizo explotar el Ópera con un funk arrollador.

Con una dedicatoria de todo el show al Negro Rada, Dante Spinetta celebró una trilogía que volvió a ponerlo en lo más alto de la escena y que permite revalorizarlo año a año como un referente y pionero para muchos artistas de la nueva generación.

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