
Lo que nos dejaron los Oscars 2026
En esta nueva edición de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, One battle after another fue la gran triunfadora de la noche, pero también hubo algunas primeras veces históricas.
Los premios Oscars se han consagrado ya como uno de los eventos más prestigiosos y populares. A diferencia de otras premiaciones más cerradas a la industria, los Oscars se celebran a año “vencido”, invitando a los espectadores a esperar y ver las nominaciones con anticipación, a sentirse parte de la votación e incluso reunirse para verlo.
La ceremonia, que generalmente arranca a las 8pm (horario de Argentina), este año comenzó una hora antes. Entre las declaraciones en la alfombra roja, se destacó un cruce de Ethan Hawke con Amelia Dimoldenberg, quien preguntándole por la película por la que estaba nominado a mejor actor, Blue Moon, le pidió un consejo para alguien que sufre por un amor no correspondido. A lo que Hawke le respondió “El que está enamorado siempre gana. No importa si te rompen el corazón porque estás viviendo y cuando sientes algo como eso es porque estás vivo. Al sol no le importa si el pasto aprecia sus rayos, simplemente sigue brillando, ese sos vos.”
Por otro lado, Alice Carvalho, actriz de O agente secreto, también destacó por su vestido de yute y malva, originarios de la selva amazónica, que coronó con un broche en el pecho que llevaba boceto de la “América invertida” del artista uruguayo Joaquín Torres-García. El mismo pone el sur en el norte y llevaba inscripto: “Abya Yala” que significa “terra viva”, como los pueblos originarios llamaban al continente.
La gala estuvo conducida por Conan O’Brien y, llegando casi al centenario de entregas, hubo tiempo para primeras veces. Quizás la más destacada fue el Oscar a Autumn Durald Arkapaw, la primera mujer en ganar en la categoría mejor fotografía por Sinners. Una de las películas con más nominaciones y que se perfilaba como la favorita de la Academia, sin embargo, la que terminó arrasando fue One battle after another”.
Después de más de treinta años de carrera y catorce nominaciones previas, Paul Thomas Anderson alcanzó su primer Oscar como mejor director y el reconocimiento a mejor película con One battle after another. El drama está basado en un clásico de la literatura estadounidense: Vineland de Thomas Pynchon. Sigue la historia de Willa, la hija de dos revolucionarios y como sobrevive junto a su padre con el gobierno persiguiendo a su grupo y su madre desaparecida.
Una historia que habla de un país, su cultura, su humor y nos lleva a replantearnos sobre los límites entre lo distópico y lo real y que sucede cuando la realidad supera el relato. En un momento clave, con un tema controversial y central al día de hoy en Estados Unidos, estas caras y esta historia son relevantes y reafirman la importancia de integrarlas en el debate, de que también sean contadas en el cine. También fue reconocida en la categoría mejor montaje, en la cual Andy Jurgensen resultó ganador y es imposible no evocar en este momento la icónica escena de la percusión final por el desierto de México.
Otro de los momentos de la noche lo protagonizó Mr. Nobody Against Putin. Esta película checa, ganadora a mejor documental, habla sobre cómo se pierde a tu país. David Borenstein, codirector del largometraje, declara al recibir su premio: “un país se pierde en incontables pequeños actos de complicidad. Cuando un gobierno asesina a personas en las calles de nuestras principales ciudades, cuando guardamos silencio, cuando los oligarcas toman el control de los medios y controlan cómo producimos y consumimos. Todos nos enfrentamos a una elección moral pero afortunadamente hasta un don nadie es más poderoso de lo que creemos”.
Entre las actuaciones destacadas estuvo Jessie Buckley como la primera irlandesa en obtener el Oscar a mejor actriz por su papel de Agnes en Hamnet. Buckley, recientemente madre, experimenta en Hamnet un tráiler de lo que se siente ser madre. Con absoluta entrega, encarna el mayor miedo de todos: perder a un hijo. Pone su cuerpo al servicio de esa desesperación por ir delante de todo, por anticipar el peligro y logra transmitir un dolor indescriptible. Verdaderamente, una actuación única.
