buenos vampiros el último disparo

Buenos Vampiros dispara otra vez: post-punk, oscuridad y nuevas búsquedas en “El último disparo”

El cuarto disco de la banda marplatense recorre post-punk, goth y punk, a la par que nos deja una pista sobre los caminos que todavía pueden explorar.


Después de cuatro discos, Buenos Vampiros ya no necesitan explicar demasiado quiénes son. El post-punk, el goth, las guitarras filosas y ese imaginario de amor, muerte y desasosiego forman un lenguaje propio. Los escuchamos y sabemos que son ellos. Su nuevo álbum, El último disparo, no busca romper con eso. Al contrario: quizás sea la placa que mejor condensa las distintas caras que la banda marplatense viene explorando desde hace años.

Producido por la propia banda junto a Estanislao López, el álbum encuentra a Buenos Vampiros en pleno dominio de esa paleta. Hay canciones angulares y urgentes, lamentos góticos, momentos más cercanos al punk y algún respiro pop, aunque estos últimos aparecen cada vez con menor frecuencia. A su vez, la alternancia entre las voces de Ignacio Perrotta e Irina Tuma sigue siendo uno de los mejores recursos del grupo: mientras él tiende hacia un registro más romántico y melancólico (“No hay amor que nos salve”), ella puede sonar mucho más frontal y visceral (“Quiero verte muerto”). Dos caras de un mismo universo oscuro.

El último disparo funciona como una suerte de catálogo de Buenos Vampiros. “Corazón noble” abre con guitarras ágiles y propulsivas, mientras que “Au au!” suma una batería cercana al dance-punk para acompañar el lamento de Perrotta entre imágenes de lluvia, vientos y dagas en la piel. “Mundo raro”, elegido como adelanto, lleva la banda hacia un terreno más punk y directo, con un estribillo pegadizo que recuerda incluso al costado más campy de “Paranormal”. En el otro extremo aparecen canciones como “Un destello de luz”, donde el dramatismo goth vuelve a tomar el centro, o “La banquina del puerto”, que convierte la apatía en una instrumentación desoladora.

Hay, además, una búsqueda por hacer que las canciones suenen cada vez más grandes. Los riffs aparecen con fuerza, casi buscando una dimensión de estadio, pero sin perder el peso atmosférico que caracteriza al grupo. “No hay amor que nos salve”, punto alto de la placa, resume bien ese equilibrio: rápida, contagiosa y sostenida por un riff logrado, encuentra a Perrotta cantando “Si muero hoy al menos quiero que sea a tu lado / y si no pasa me voy feliz de haberte amado”. Es sensible sin volverse solemne, y pegadiza sin abandonar el tono oscuro. La fórmula de Buenos Vampiros está tan afilada que ya no necesita demasiadas explicaciones.

Por eso el verdadero quiebre aparece recién al final. “Morir en mi tierra” empieza con una guitarra acústica y un bombo legüero, incorpora violín y se inspira en un poema de la escritora palestina Fadwa Tuqan. La canción conserva la sensibilidad sombría de los Vampiros, pero la lleva hacia otro lugar: hay algo de canción de protesta, una conexión sutil con el folklore y una ambición instrumental que se despega de la urgencia habitual del post-punk. En una escena donde muchas bandas del género buscan ampliar sus fronteras hacia el post-rock, la electrónica o la experimentación, Buenos Vampiros encuentran acá una pista particularmente interesante sobre lo que podrían hacer con las propias.

El último disparo es, entonces, menos un disco de reinvención que de consolidación. Para quienes disfrutan de la variedad dentro del universo de Buenos Vampiros, hay motivos de sobra para celebrar: la banda conoce sus recursos, sabe combinarlos y consigue que sus distintas facetas convivan sin perder identidad. Pero después de cuatro discos también aparece una pregunta inevitable: ¿qué pasa cuando una banda que ya domina tan bien su lenguaje decide salir un poco de él? “Morir en mi tierra” demuestra que hay terreno para explorar. Quizás el próximo disparo sea el que nos muestre hasta dónde pueden llevarlo.


Escuchá El último disparo de Buenos Vampiros y más lanzamientos del 2026 en nuestra playlist de Spotify.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deslizar arriba

Hola! Si querés utilizar esta imagen, escribinos!