
La ilusión en “Los años nuevos”, de Rodrigo Sorogoyen
Creada y dirigida por Rodrigo Sorogoyen, Los años nuevos es una serie hispanofrancesa que se posiciona como una de las más destacadas dentro del escueto catálogo de series de la plataforma MUBI.
Los años nuevos es la nueva producción del español Rodrigo Sorogoyen, director de los largometrajes As bestas (2022) y Madre (2019), entre otros. La escena central de cada capítulo de la serie se despliega entre medio de comidas, amigos, familia, charlas y bebidas dispuestas para celebrar el comienzo de un nuevo año. Pero cada 31 de diciembre algo más ocurre. Óscar (Francesco Carril) cumple años en ese momento, mientras Ana (Iria del Río) espera a las 12 de la noche para cumplir los suyos.
A lo largo de Los años nuevos vemos las vidas de ambos durante una década. Entre idas y venidas, a veces los observamos compartiendo espacios, a veces no. A veces compartiendo una relación amorosa, a veces no. Los capítulos no sólo nos van revelando los encuentros y desencuentros que acontecen entre los protagonistas, sino también los de cada uno de ellos en relación a su profesión, sus amistades, sus proyectos, sus familias.
En algunos capítulos, podemos ver a Ana vivir su vida lejos de Óscar, y, de la misma manera, vemos a Óscar vivir sin ella. Ana se ve incómoda, buscando aún un rumbo. De qué trabajar, dónde vivir, cómo hacer. Su relación con su familia, con la maternidad y su camino por la profesión gastronómica. Óscar, por su lado, navega su trabajo como médico en plena crisis pandémica, su relación con su ex y con su amigo en recuperación por adicciones.
Sin embargo, entre ambos siempre hay algo latente. Como una bandita elástica que se tensa, se estira, se enreda y se afloja para volverse a enredar, Ana y Óscar se esperan incluso cuando intentan olvidarse. Se reúnen, se desencuentran, se buscan y se vuelven a encontrar. Los Abuelos de la Nada cantan “El problema es otra vez la situación / cada vez peor del corazón / yo camino todo y veo / cada vez que quiero y te espero”.
Hacia los capítulos finales, el grabador de voz del celular será el elemento clave para un desenlace que se avecina. Una conversación sobre la ilusión deja huellas sobre los dos, y será motivo de acción para cerrar una etapa.
